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domingo, 18 de diciembre de 2016

De amantes y rosas - El amor de Sor Juana por su Virreina.

(El amor de Juana por su Virreina)

                               

Esperad el desmayo del sol
La primera estrella, esperad
Que en luna llena los amantes
Regalan luz a la oscuridad.


Esperad que despierte la noche
En los claros visos de mis secretos
Tendréis fugaces dos rosas
En el páramo azul de mis senos.


Esperad que el ave enmudezca
Bajo el dosel de tu falda
Amar es un premio de Dios
Amarte, castigo para mi alma.

Y vuestra presencia en mi vida
Murmullo, aroma de inciensos
Condena de los condenados
Dolor y gozo, de mis infiernos.


Agua de rosas sobre tu rostro
Bendigo el poema de tu tibia boca
Si he de morir en pecado 
condenadme ya, cáliz de sombras.  


Rosa, la rosa de mi cuerpo
Exuda promesas de penitencia
Vuestra mano en cada pétalo
Vuestros labios en mi conciencia. 



Rita Mercedes Chio 
Derechos reservados











miércoles, 23 de noviembre de 2016

El éxtasis de Santa Teresa de Jesús

                                               


“Veíale en sus manos un dardo de oro largo y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas; al sacarle me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me parecía dar aquellos quejidos, y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay que desear que se quite ni se contenta el alma con menos que Dios. No es dolor corporal, sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico a su Bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento”
                                          

Según las interpretaciones cristianas, Santa Teresa evoca en este capítulo los símbolos de la herida de amor, el fuego que atribuye a un dardo de oro y fuego que le produce una “gracia” espiritual, no corporal, y que se le repite en una sucesión de ocasiones que la dejaban “abrasada en amor grande de Dios”. Una gracia “dolorosa y suave” de la que ya había hablado en otras obras suyas como en el “Libro de las Relaciones” (1573-1582), o en “Castillo Interior” (1562-1564) en las Moradas Sextas . Es sobre este estado de “éxtasis” o “transverberación” sobre el que el escultor barroco Gian Lorenzo Bernini (1598-1680) realiza entre 1647 y 1651 el grupo escultórico “El Éxtasis de Santa Teresa”, destinado a colocarse en su tumba, y que hoy puede admirarse en la Capilla Cornaro de la Iglesia de Santa María Della Vittoria en Roma.

También se ha especulado mucho acerca de si el gran Bernini quisiera haber representado un estado de “lujuria sexual satifecha” por la posición del cuerpo y expresión facial de la santa en su obra, aunque los estudiosos del autor barroco han descartado este extremo basándose en su profunda religiosidad.

En todo caso, la expresividad místico-sexual de la obra de Santa Teresa llega a encontrar eco en la obra de otras mujeres con anhelos de expresar, por medio de la poesía, una “herida de amor” que equiparan al sentimiento expresado por la santa.

martes, 8 de noviembre de 2016

PRINCESA DE NIEVE - Tributo a "Anastasia Romanov" (Prosa)

                                                                 
Errante zarina, ojos de humo con destellos de cielo. Malezas aferradas a la oscura falda de terciopelo, con encajes desencajados. Pequeña alondra a la que le han destruido su nido de cristal. Pestañitas blancas, labios de mora entumecida. Algunas alhajas en tu bolsillo profundo, entre ellas, las fotos del olvido. 
Nieve sobre los campos de la Rusia amada, con algunas rosas de sangre floreciendo entre la espesura, donde se hunden tus botines de cabritilla blancos. Cuanto silencio en el bosque que atraviesas con la boca sellada y una capa desgarrando sus hilos de oro. Seguirán tu perfume de niña, los hambrientos lobos de la revolución Bolchevique. 
                                                        
Qué es lo que hay allí más adelante? La vida o la historia? Zarina errante…Aún no han florecido tus pechos de seda, más blancos que la nieve que va cubriendo tu rastro. El leñador que observa tu paso, sonríe y no se apiada. Acaso eres la culpable de los arco iris ausentes? Del poder que pasa de mano en mano como una moneda heredada o de las heladas aguas del Volga? 
                                                    

Manitos de estepa abandonada. Dónde vas con tu corazoncito desbordado dejando entre el follaje, las perlas de tu gargantilla, como migajas de pan que alimentarán espíritus cobardes, salvajes, sedientos de sangre roja-azul-roja. 
Ay pequeña mía! Anímate a bailar conmigo el último vals de la vida…Aún conservo algunas gotitas de tu savia en mi cuerpo. Varios de los míos, llorarán esta tragedia que aún no concibes. Solo corres por los sinuosos caminos de la muerte. Plomizo cielo destaca la palidez de un rostro que se niega a elevar la mirada que ya no puede mirar. Estás exhausta. Sabes que si cierras los ojos, no volverás a ver la luz del amanecer, y no escucharás las campanas, no verás florecer tu jardín de verano, no festejarás los abrazos que ya no existen. Nada puedo hacer…Nada pude hacer. Abro un vetusto libro y me sonríes inocente desde una eternidad irremediable. Pequeña Anastasia Romanov, solo te han concedido unas horas más de tormento. 

(Rita Mercedes Chio)
Derechos reservados
También en memoria a mi Abuela Sofía, Nacida en el Volga.  

 Era la pequeña de las cuatro hijas del Zar y era muy conocida por ser quien cuidaba constantemente de su hermano el Zarevich Alexis, el pequeño de la familia. Anastasia se crió junto a sus otras tres hermanas: Olga, María y Tatiana. Junto a ella siempre su adorado hermano Alexis de dos años menor que ella. Vivió alrededor de una corte sublime, pomposa y elegante. Pero a Anastasia de carácter algo reservado, disfrutaba de realizar actividades lúdicas como también tenía entre sus aficiones, salir al campo, practicar tenis, jugar con sus hermanas o escuchando a su abuela paterna, la zarina María de Dinamarca que disfrutaba de contar miles de historias y cuentos infantiles. Sabemos que también asistió a actos protocolarios como las fiestas de Navidad o de Pascua de Resurrección. No hay muchos datos de la joven Anastasia desde su nacimiento hasta el final de sus días.

viernes, 4 de noviembre de 2016

MI REPUDIO: Victoria Vannucci y Matías Garfunkel: Matar por placer...

“Cuando alguien mata a un animal se le priva de todo lo que podría haber vivido, de sus emociones, de sus sensaciones, del contacto con la naturaleza, con sus congéneres. Si para un cazador su vida puede ser lo más importante que existe, para el animal la suya también lo es.                       

Pero por si no fuera poco el daño que se hace al animal víctima de los disparos, aún quedan por explicar otros hechos que suelen acompañar a la caza. Podríamos hablar de la contaminación con plomo (plumbismo), de la contaminación acústica, de apoderarse literalmente de los espacios impidiendo el tranquilo disfrute de quien quiere pasear y observar, de los cepos y venenos… Y por supuesto, de las terribles condiciones en las que viven y mueren sus perros”.
El hombre ahora CAZA por diversión, MATA por diversión, MALTRATA por diversión, TORTURA por diversión. Estamos asociando lo positivo, lo lúdico, lo placentero a la muerte y esto a nivel de supervivencia es MUY POCO INTELIGENTE.
Cazador, si de verdad te gusta la naturaleza, cambia tu arma por una cámara de fotos, quizás así empieces a amarla.

domingo, 26 de julio de 2015

MUJER SILVESTRE - POEMA



Almendras en la campiña de tu cara
Que miran y no ven, azules desvelos
Se esconden esquivas en el tibio velo
De nácar y azúcar, de suaves pestañas.


Amor de atardeceres, miel de los cerezos
El río en su cauce, ave en pleno vuelo
Qué dirán las rosas bordadas en tu pelo
Si el río te toca, como antes, mis besos.


Trigal de tu cuerpo, ondulada cadera
Se mese, germina, florece y despierta
Mi sangre se activa, caliente y alerta
En la tierna espiga de tu primavera.


Y queda roto, un corazón enamorado
Sobre la arena seca de mi playa vacía
Te alejas silente, de esta pena mía
Almendras tus ojos, promesas de barro.





Rita Mercedes Chio
Argentina

martes, 14 de julio de 2015

POESÍA GÓTICA - "MARFILES"



Marfiles tus huesos, acuñados en la tierra,
buriles entre sombras, espinada primavera.
grabando los pasos, que lentos fugaron
al hambre de flores y oración pasajera.

Un ángel piadoso, eterno a tu lado
Consagra su alas, mohosas y abiertas
A la frágil memoria de lo ya olvidado
A la triste fragancia de la luna llena.

Y mi pequeña alma, que sigue con vida
que ama, que espera, que nunca te olvida
que duerme a tu lado, doblada y sencilla
se niega a caer, en frío lecho de la despedida.




Rita Mercedes Chio
Argentina

domingo, 5 de julio de 2015

NATI MISTRAL: QUÉ DOLOROSO ES AMAR - VÍDEO




ANASTASIA ROMANOV - Tributo







Errante zarina, ojos de humo con destellos de cielo. Malezas aferradas a la oscura falda de terciopelo, con encajes desencajados. Pequeña alondra a la que le han destruido su nido de cristal.




Pestañitas blancas, labios de mora entumecida. Algunas alhajas en tu bolsillo profundo, entre ellas, las fotos del olvido. Nieve sobre los campos de la Rusia amada, con algunas rosas de sangre floreciendo entre la espesura, donde se hunden tus botines de cabretilla blancos.

Cuanto silencio en el bosque que atraviesas con la boca sellada y una capa desgarrando sus hilos de oro. Seguirán tu perfume de niña, los hambrientos lobos de la revolución Volchevique.

Qué es lo que hay allí más adelante? La vida o la historia? Zarina errante…Aún no han florecido tus pechos de seda, más blancos que la nieve que va cubriendo tu rastro. El leñador que observa tu paso, sonríe y no se apiada. Acaso eres la culpable de los arco iris ausentes? Del poder que pasa de mano en mano como una moneda heredada o de las heladas aguas del Volga? Manitos de estepa abandonada.




Dónde vas con tu corazoncito desbordado dejando entre el follaje, las perlas de tu gargantilla, como migajas de pan que alimentarán espíritus cobardes, salvajes, sedientos de sangre roja-azul-roja.

Ay pequeña mía! Anímate a bailar conmigo el último vals de la vida…Aún conservo algunas gotitas de tu savia en mi cuerpo. Varios de los míos, llorarán esta tragedia que aún no concibes. Solo corres por los miserables caminos de la muerte.

Plomizo cielo destaca la palidez de un rostro, que se niega a elevar la mirada que ya no puede mirar.
Estás exhausta, sabes que si cierras los ojos, no volverás a ver la luz del amanecer y no escucharás las campanas, no verás florecer tu jardín de verano, no festejarás los abrazos que ya no existen.

Nada puedo hacer…Nada pude hacer…abro un vetusto libro y me sonríes inocente desde una eternidad irremediable. Pequeña Anastasia Romanov, solo te han concedido unas horas más de tormento.






Rita Mercedes Chio
D. Reservados - Argentina

jueves, 29 de enero de 2015

LOS ESPACIOS VACÍOS


Dulce terciopelo el vino
El jazmín besando la ventana
La fina llovizna del silencio
El prolijo desorden de la cama.


La miel del amanecer, agria
Acerca pasos desconocidos
Sin conciencia ni intenciones
En la amplitud generosa,
De mis espacios vacíos.


Huye el calor de mi boca
Buril que modela a ciegas
Un corazón desvelado, amarrado,
A verdades que siempre niega.


Y mi cabello casi blanco
Telarañas de oro y seda
Prometen al viento un olvido
Olvido, que nunca llega…


En un rincón tu sonrisa
O lo que ha quedado de ella
Y en el otro extremo del abismo
Mi copa, ebria de amor
Brinda con la última estrella.


Dulce terciopelo el vino
Temblando en mis manos viejas…



Rita Mercedes Chio
Argentina










lunes, 5 de enero de 2015

PLACER Y MIEDO: SÍNDROME DE ESTOCOLMO - PROSA

PLACER Y TEMOR
SÍNDROME DE ESTOCOLMO?
(Psicología y espanto)
                                                       

A veces siento miedo de mí. Un temor que se asoma en sueños, lleno de persecuciones, palabras que no entiendo, idiomas desconocidos para mis oídos.
Corro por un campo algo desierto y ni siquiera tengo donde esconderme. Una pesadilla recurrente que deviene de épocas remotas, inclusive, que yo no viví.


Como en la novela de Jerzei Kosinski, "El pájaro pintado", soy la niña de la Polonia Oriental, que no tiene raza ni religión definida, se camufla para no ser reconocida y tratar de sobrevivir a duras penas, en la segunda guerra mundial. Es ahí donde la memoria de mi cuerpo, resucita algunas manos sedientas recorriendo mis pequeños pechos, bocas hambrientas, prendidas en la fragilidad de mi cuello. Suena horrible, tal como cuando leí el libro y lloré ante aquella historia algo biográfica, que Jerzei luego desmintiera.


La pesadilla me ahoga, empapa mis sábanas, moja mi cabello, agita mi respiración y aunque sé que estoy soñando, no deseo despertar...Un extraño placer se adueña de la víctima, de la niña, de mi presente.


Gozo con el costo de la supervivencia, los ojos que se clavan en mis rosados senos, el sonido de las armas que caen al suelo y el gemido de un soldado sobre mis labios.

Mi vida en sus manos, sus manos tan asustadas como mi respiración. Pongo resistencia y luego comprendo que ambos estamos tratando de sobrevivir. Me entrego al furioso placer que aromatiza la gramilla de mi pelo, me siento adulta y hasta le pido más, mucho más...Luego, la culpa y despierto con el pecho húmedo, ardiente, satisfecha.



Rita Mercedes Chio 
Derechos reservados

domingo, 28 de septiembre de 2014

ANASTASIA ROMANOV


Prosa para Anastasia Romanov - ( Con imágenes en movimiento)



Errante zarina, ojos de humo con destellos de cielo. Malezas aferradas a la oscura falda de terciopelo, con encajes desencajados. Pequeña alondra a la que le han destruido su nido de cristal.




Pestañitas blancas, labios de mora entumecida. Algunas alhajas en tu bolsillo profundo, entre ellas, las fotos del olvido. Nieve sobre los campos de la Rusia amada, con algunas rosas de sangre floreciendo entre la espesura, donde se hunden tus botines de cabretilla blancos.

Cuanto silencio en el bosque que atraviesas con la boca sellada y una capa desgarrando sus hilos de oro. Seguirán tu perfume de niña, los hambrientos lobos de la revolución Volchevique.

Qué es lo que hay allí más adelante? La vida o la historia? Zarina errante…Aún no han florecido tus pechos de seda, más blancos que la nieve que va cubriendo tu rastro. El leñador que observa tu paso, sonríe y no se apiada. Acaso eres la culpable de los arco iris ausentes? Del poder que pasa de mano en mano como una moneda heredada o de las heladas aguas del Volga? Manitos de estepa abandonada.




Dónde vas con tu corazoncito desbordado dejando entre el follaje, las perlas de tu gargantilla, como migajas de pan que alimentarán espíritus cobardes, salvajes, sedientos de sangre roja-azul-roja.

Ay pequeña mía! Anímate a bailar conmigo el último vals de la vida…Aún conservo algunas gotitas de tu savia en mi cuerpo. Varios de los míos, llorarán esta tragedia que aún no concibes. Solo corres por los miserables caminos de la muerte.

Plomizo cielo destaca la palidez de un rostro, que se niega a elevar la mirada que ya no puede mirar.

Estás exhausta, sabes que si cierras los ojos, no volverás a ver la luz del amanecer y no escucharás las campanas, no verás florecer tu jardín de verano, no festejarás los abrazos que ya no existen.

Nada puedo hacer…Nada pude hacer…abro un vetusto libro y me sonríes inocente desde una eternidad irremediable. Pequeña Anastasia Romanov, solo te han concedido unas horas más de tormento.






Rita Mercedes Chio
D. Reservados - Argentina