martes, 8 de noviembre de 2016

PRINCESA DE NIEVE - Tributo a "Anastasia Romanov" (Prosa)

                                                                 
Errante zarina, ojos de humo con destellos de cielo. Malezas aferradas a la oscura falda de terciopelo, con encajes desencajados. Pequeña alondra a la que le han destruido su nido de cristal. Pestañitas blancas, labios de mora entumecida. Algunas alhajas en tu bolsillo profundo, entre ellas, las fotos del olvido. 
Nieve sobre los campos de la Rusia amada, con algunas rosas de sangre floreciendo entre la espesura, donde se hunden tus botines de cabritilla blancos. Cuanto silencio en el bosque que atraviesas con la boca sellada y una capa desgarrando sus hilos de oro. Seguirán tu perfume de niña, los hambrientos lobos de la revolución Bolchevique. 
                                                        
Qué es lo que hay allí más adelante? La vida o la historia? Zarina errante…Aún no han florecido tus pechos de seda, más blancos que la nieve que va cubriendo tu rastro. El leñador que observa tu paso, sonríe y no se apiada. Acaso eres la culpable de los arco iris ausentes? Del poder que pasa de mano en mano como una moneda heredada o de las heladas aguas del Volga? 
                                                    

Manitos de estepa abandonada. Dónde vas con tu corazoncito desbordado dejando entre el follaje, las perlas de tu gargantilla, como migajas de pan que alimentarán espíritus cobardes, salvajes, sedientos de sangre roja-azul-roja. 
Ay pequeña mía! Anímate a bailar conmigo el último vals de la vida…Aún conservo algunas gotitas de tu savia en mi cuerpo. Varios de los míos, llorarán esta tragedia que aún no concibes. Solo corres por los sinuosos caminos de la muerte. Plomizo cielo destaca la palidez de un rostro que se niega a elevar la mirada que ya no puede mirar. Estás exhausta. Sabes que si cierras los ojos, no volverás a ver la luz del amanecer, y no escucharás las campanas, no verás florecer tu jardín de verano, no festejarás los abrazos que ya no existen. Nada puedo hacer…Nada pude hacer. Abro un vetusto libro y me sonríes inocente desde una eternidad irremediable. Pequeña Anastasia Romanov, solo te han concedido unas horas más de tormento. 

(Rita Mercedes Chio)
Derechos reservados
También en memoria a mi Abuela Sofía, Nacida en el Volga.  

 Era la pequeña de las cuatro hijas del Zar y era muy conocida por ser quien cuidaba constantemente de su hermano el Zarevich Alexis, el pequeño de la familia. Anastasia se crió junto a sus otras tres hermanas: Olga, María y Tatiana. Junto a ella siempre su adorado hermano Alexis de dos años menor que ella. Vivió alrededor de una corte sublime, pomposa y elegante. Pero a Anastasia de carácter algo reservado, disfrutaba de realizar actividades lúdicas como también tenía entre sus aficiones, salir al campo, practicar tenis, jugar con sus hermanas o escuchando a su abuela paterna, la zarina María de Dinamarca que disfrutaba de contar miles de historias y cuentos infantiles. Sabemos que también asistió a actos protocolarios como las fiestas de Navidad o de Pascua de Resurrección. No hay muchos datos de la joven Anastasia desde su nacimiento hasta el final de sus días.

"Se dice de mí" - Tita Merello - Un ícono argentino. ( Biografía y vídeo - Milonga )



                                                                           
Tita nació en 1904 en uno de los barrios más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires. Su verdadero nombre fue Laura Ana Merello. Ella fue criada en un orfanato pero no recibió educación formal. Desde pequeña tuvo necesidad de trabajar (en un campo) en el Uruguay. A los 15 años retornó a Buenos Aires. Allí hizo todo lo posible para mantenerse económicamente
Su Gran Amor Luis Sandrini fue el gran amor de la vida de nuestra Tita. Desde 1945 a 1955, ellos vivieron un romance que según él fue un amor muy tormentoso. Sandrini la dejaría para casarse con Malvina Pastorino.
        

Sus amigos Tita no se caracterizó por ser una mujer muy amigable, pero si se sabe que tenias varias personas que para ella eran como hermanos. Hugo del Carril, fue uno de ellos, además de ser un compañero de militancia, fue el que le devolvería a Tita la vuelta al Cine y al canto luego de su exilio en 1955

"...Si fea soy, pongamosle, yo de eso aún no me entere. En el amor yo solo sè, que a más de un gil, dejé de a pie... Podrán decir, podrán hablar y murmurar y rebuznar, más la fealdad que Dios me dio, mucha mujer me la envidió… Y no dirán que me engrupí, porque modesta siempre fui ¡YO SOY ASI!..."
                                  

Se Dice de mí… Se Dice de mi, fue el tema que canta en la tal famosa pelicula “Mercado del Abasto”, y que la llevó al estrellato a Tita, ya que con el mas de una mujer argentina se sintió identificada, y dejó a la Merello en una de las más fervientes defensoras de los derechos de las mujeres de la época.

domingo, 6 de noviembre de 2016

LA MAGIA DEL COLOR...( Gifs y mis fotos editadas)








                                                                         


VERANO DEL 42 - Prosa tributo y vídeo. 1º Premio Prosa (Venezuela 2011)

                                         
Libero la penumbra del cuarto vacío. Vuela como un pájaro asustado, escapando a contraluz, montada en las partículas de polvo, que danzan encandiladas por un incipiente amanecer. Claveles color sangre esquivan los encajes del cortinado que nadie bordó. Mis pies navegan sobre pisos de madera flexibles como una cintura a la hora del amor. Por debajo de la puerta, blanco sobre se desliza hasta rozar el último instante de la espera. Ahora en mis manos, no he podido evitar que tiemble como una hoja a punto de caer en los brazos de la tormenta.

Paso frente al espejo que duplica todo el cuarto de estar. Mi cabello aun sigue atado, aunque la nívea cinta que lo sostiene, está a punto de besar mi espalda. Sobre la redonda mesa de esterilla, una rosa de satén se estremece de cara a la brisa. Junio de 1942…
Afuera las sirenas y los aviones componen una melodía de espanto y terror. Comienzo a llorar sin leer la carta. El escudo del sobre sacude la sangre de mi cuerpo hasta dejarla en blanco. Fría, húmeda, la piel suda y se congela en un suspiro. Regresan los besos que dormitaban en los andenes. Se vuelven a abrir los ojos después del abrazo. El silbato del tren y los brazos fuera de las ventanillas. Promesas que se evaporan el los remolinos del destino.

Dejo la carta sin abrir, sobre unas cuantas misivas aprisionadas bajo un medallón de bronce. Grito sin gritar. Desgarro el camisón de seda que dibuja una silueta con sabor a muerte. Alguien llama a la puerta. Insiste, golpea las ventanas, me nombra. Es el joven que me ayuda con las compras de la semana. Prendo la radio a todo volumen para escuchar “según pasan los años” y abro la puerta. Tímido y titubeante deposita el pedido sobre un amplio sillón de brocato y me mira con sus ojitos empañados. Caigo de rodillas y me aferro a su cintura. Acaricia mi cabeza, besa mi frente, mis lágrimas…hasta que mi boca se lanza inconsciente sobre sus labios de fuego. Deja caer sus tiradores y me abro ante tanta inocencia, como una flor al amanecer. El mañana es hoy.


Rita Mercedes Chio
Derechos reservados 

"EL HOMBRE AL PIANO": Ana Belén - VÍDEO


                                                                   

sábado, 5 de noviembre de 2016

Cartas de amor, de una monja portuguesa: Año 1669

                                               

"¡Oh!¡Pobre de mí!¡Soy digna de lástima por no poder compartir mis penas contigo y verme sola, completamente sola, ante tanta desventura!. Este pensamiento me mata y muero de terror de pensar que jamás hayas gozado lo suficiente de nuestros placeres. Ahora sí conozco la falsedad de tus sentimientos. Me engañaste cada vez que me dijiste que tu mayor placer era estar a solas conmigo. Debo sólo a mis impertinencias tus desvelos y arrebatos. A sangre fría te hiciste el propósito de iniciar este incendio en que me abrazaste toda. No consideraste mi pasión, sino como una victoria, sin que jamás tu corazón hubiera sido conmovido entrañablemente. ¿Serás tan infame y tan indelicado, como para nunca haber sabido gozar de mis éxtasis? ¿Y cómo es posible, si no fuese así, que con tanto amor no hubiera podido hacerte completamente feliz? Lloro, sólo por el amor que te tengo, las delicias infinitas que has perdido. ¿Por qué fatalidad no quisiste disfrutarlas? ¡Ah! Sí las conocieses, hallarías, sin duda, que son más deliciosas que la satisfacción de haberme engañado, y te habrías dado cuenta de que somos más felices y más tiernos amando ardientemente...que siendo amados".

Puede que las 'Cartas de la monja portuguesa' hoy no las recuerdes, pero cuando aparecieron por primera vez, en el París de 1669, obtuvieron una enorme popularidad. Se imprimieron veintiuna ediciones en seis años y se convirtieron en una referencia obligada para todos los lectores de la literatura galante.

Pablo Neruda: Poema erótico

                                 



Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y me adentro en tus sueños y mi voz te desborda.
Parece que penetren hormigas por tu cuerpo
y parece que el aire te quitase la ropa.


Como todas las rosas con el fuego te turbas,
te sujeta la tierra y mi aroma te agita.
Fiera conmovida, pareces una rosa
y parece que mi tacto entibia tus espinas.


Me gustas si jadeas cuando voy a besarte,
fiera contenida, así como con miedo
y sientes que me acerco y tu corazón late,
dejame derramarte en la boca un infierno.


Déjame que te amague con mi frutal saliva.
Cólera silenciosa, gemido suplicante,
en tu falda entreabierta te abrasas y tiritas,
dejemos nuestros labios húmedos acecharse.


Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y yo aumento en tus ojos y tu rostro en los míos.
Parece amordazarte el sudor del silencio
y parece tu cuello desnudar mi mordisco.



"Piensa en mí" Por Chavela Vargas



                                                                   

"Helmut Newton" - EL EROTISMO, LA MODA Y LA FOTOGRAFÍA

                                           
                                                     


De origen judío, nació en Berlín, en el año 1920. Compró su primera cámara en 1932 con sus ahorros, a la edad de 12 años: era una Agfa Tengor Box. La cámara venía con carrete. Sus primeras fotos fueron en el metro, y todas las fotos se velaron, a excepción de una. En 1938, justo cuando comenzó la persecución contra los judíos, abandonó Alemania hacia Singapur con dos cámaras, una Kodak y una Rolleicord. A su llegada a Singapur, la comisión encargada de recibir a los refugiados le consiguió un trabajo como fotógrafo en uno de los diarios más importantes de Singapur, el Straits Times. Es ahí donde comenzó su carrera fotográfica. Su trabajo consistía en hacer fotos para la sección de sociedad; el estilo de las fotografías de Helmut Newton no gustaba en el periódico, y fue despedido al poco tiempo.

Helmut Newton no gozaba del apoyo de su padre. Si no hubiera tenido que huir a Singapur, su padre habría insistido en que él trabajase en su fábrica de botones.

De Singapur fue deportado a Australia. Y al ser alemán, estuvo un período en un campo de internamiento. Posteriormente fue alistado por el ejército australiano hasta el final de la II Guerra Mundial. Después de abandonar el ejército, cambio su apellido Neustädter por Newton.


Después de la guerra, puso su propio estudio de fotografía en Melbourne y continuó ese punto. Es por esa época cuando conoció a la que más tarde sería su mujer, June Browne. Más tarde, para completar su formación en el campo de la moda, marchó a Londres por dos años. Dejando atrás su etapa en Londres, viajó a París para trabajar en revistas especializadas en moda como Vogue o Elle. Tras tanto viajar, es en París donde fijó su residencia habitual. Allí, su carrera como fotógrafo de moda empieza a tener reconocimiento mundial, convirtiéndose en uno de los de más éxito. Los últimos años de Newton discurrieron entre las ciudades de Nueva York y Montecarlo.
                                                 
El trabajo de Newton tiene un estilo propio que hace reconocer su obra por donde se la observe. Fotos llenas de glamour, seducción y elegancia han sido portada de las más prestigiosas revistas. Son famosas las fotos de bellas mujeres en ambientes lujosos donde algunas de ellas se han convertido en una imagen icónica del siglo XX.3 Newton fue un enamorado de la belleza, la que casi obsesivamente lograba captar como nadie con su cámara.

Para conocer parte de sus obras —objetos personales tales como cámaras, bolsas de material y artículos usados para fotografiar—, se puede visitar la Fundación Helmut Newton, Museum für Fotografie, Jebensstrasse, Berlín.

El 23 de enero de 2004, Helmut Newton muere en un accidente de tráfico en Los Ángeles.