martes, 2 de junio de 2015
RECORRER UN CUERPO
Recorrer un cuerpo en su extensión de vela
es dar la vuelta al mundo
Atravesar sin brújula la rosa de los vientos
islas golfos penínsulas diques de aguas embravecidas
no es tarea fácil -si placentera-
No creas hacerlo en un día o noche
de sábanas explayadas.
Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas
lunes, 1 de junio de 2015
LA HORA DE LOS PECADOS - POEMA Y VÍDEO
Oh príncipe del atardecer!
Mosquetero de pluma y letras,
valiente a la hora de ver
morir rosas entre tus manos.
Águila blanca que sobrevuela
el nido revuelto de mis
pesadillas más terrenales
y algunos perdidos sueños
con sabor a sal y miel.
Espadachín apuesto,
cabellos de oro,
armadura de piel desnuda,
sonando a melodías secretas
sobre la carne de tus batallas.
Tiende tu capa de terciopelo
sobre la gramilla…
toma mi mano,
de rodillas me aferraré
al mármol blanco de tu figura.
Es la hora del silencioso pecado,
el momento de la entrega.
He visto florecer especies nuevas
en cada caricia, en el vértice
de la insolencia,
entre mis piernas aladas,
en el tic tac de dos corazones
sin tiempo.
Oh caballero amante!
Por tierra caen los pudores
y los pudorosos mandatos
que desconoces.
Soy una pequeña esclava
del placer, agitando mi pelo
en los insaciables galopes
de tu caballo azul.
Detén el tiempo ahora mismo…
en las magnolias
que se desarman
sobre tu rostro sediento
y caigan por tus mejillas,
las estrellas cómplices
de una mirada profunda,
salvaje, a la hora del amor.
Ni doncella, ni santa…
enferma de deseo,
espero en la oscuridad
de lo prohibido
tu espada destellando
el fuego sagrado de la vida!
No dejes que el tiempo corra.
Detente dentro de mi para siempre!
detente a combatir la hipocresía
de una rosa sin espinas
vestida de princesa,
con aroma a mujer
y pensamientos tan ardientes,
como el dragón de tu vientre.
Rita Mercedes Chio -
de rodillas me aferraré
al mármol blanco de tu figura.
Es la hora del silencioso pecado,
el momento de la entrega.
He visto florecer especies nuevas
en cada caricia, en el vértice
de la insolencia,
entre mis piernas aladas,
en el tic tac de dos corazones
sin tiempo.
Oh caballero amante!
Por tierra caen los pudores
y los pudorosos mandatos
que desconoces.
Soy una pequeña esclava
del placer, agitando mi pelo
en los insaciables galopes
de tu caballo azul.
Detén el tiempo ahora mismo…
en las magnolias
que se desarman
sobre tu rostro sediento
y caigan por tus mejillas,
las estrellas cómplices
de una mirada profunda,
salvaje, a la hora del amor.
Ni doncella, ni santa…
enferma de deseo,
espero en la oscuridad
de lo prohibido
tu espada destellando
el fuego sagrado de la vida!
No dejes que el tiempo corra.
Detente dentro de mi para siempre!
detente a combatir la hipocresía
de una rosa sin espinas
vestida de princesa,
con aroma a mujer
y pensamientos tan ardientes,
como el dragón de tu vientre.
Rita Mercedes Chio -
Buenos Aires
Derechos Reservados
Derechos Reservados
domingo, 31 de mayo de 2015
ADÍOS B B KING - TRIBUTO
MISSISSIPPI
Que no llore el río
que se ondule como una guitarra
habrá una mano de algodón
en melodía, para acariciarla.
Que no se derramen lágrimas
abran oídos y gargantas
dejen que salga el blues
de las rotas cuerdas, esta mañana.
B B King salió de gira
Negro spiritual, Gospel, Jazz
ancestral canto de esclavos
voces libres en la eternidad.
Que no gima el río
que no detenga su andar
enciendan todas las luces
el show está por comenzar!
viernes, 29 de mayo de 2015
SILVESTRE - POEMA
Flor, suspiro de vida
que nace en la grieta
de un muro roto.
Asomas tu inocencia
esclavizada por los vientos
y soles robados.
Vibras o tiemblas?
Pequeña flor blanquecina,
con algunos pétalos menos
sonriendo a tu manera
como el de quien nace
a pesar de todo.
Acaso Dios se equivocó contigo?
O nos está diciendo
en uno de sus tantos idiomas,
que somos una semilla más
de su generoso granero.
Cuerpos dispersos por los desiertos,
los valles, las montañas
y almas atrapadas
entre las rejas de los prejuicios,
la indiferencia,
las manos del opresor,
la libertad coartada.
Pequeña flor…
nadie elige su cuna.
Nadie decide cuando la tormenta
asomará en los silencios putrefactos
de las gargantas temerosas.
Nadie detiene el tiempo,
los momentos de gloria,
la desdicha, la serenidad
de los sepulcros,
la algarabía de una casa con niños.
Flor silvestre…
como criatura de la calle.
Deslucida para los ojos peregrinos.
La mariposa aún no ha visto tus colores
y es aquí donde comprendo.
Voy personalmente
en busca de mi alma,
que seguro reposa
en la dócil gota
que desvanece alguna sed pasajera.
Ambas regresamos a ti,
con tierra fértil, con una vasija amplia
y cómoda para tus sueños
de margarita extraviada.
Imagino que sonríes,
imagino que desconocías
tu breve estadía
en este mundo roto donde fuiste a caer.
Roto por el hombre, por mí,
por la desidia, el orgullo, la avaricia.
Dios no se equivocó contigo…
Él ha sembrado ternura en mi jardín.
Pequeña flor…
Siendo tan frágil y menuda,
me has enseñado
simplemente, a vivir.
Rita Mercedes Chio
que seguro reposa
en la dócil gota
que desvanece alguna sed pasajera.
Ambas regresamos a ti,
con tierra fértil, con una vasija amplia
y cómoda para tus sueños
de margarita extraviada.
Imagino que sonríes,
imagino que desconocías
tu breve estadía
en este mundo roto donde fuiste a caer.
Roto por el hombre, por mí,
por la desidia, el orgullo, la avaricia.
Dios no se equivocó contigo…
Él ha sembrado ternura en mi jardín.
Pequeña flor…
Siendo tan frágil y menuda,
me has enseñado
simplemente, a vivir.
Rita Mercedes Chio
sábado, 23 de mayo de 2015
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