viernes, 25 de septiembre de 2015

COMO GRENOUILLE (Erotismo)


                                 Sigue mi perfume. Comienza por las tibias violetas de mi cuello, baja lento, entreabre la puerta de tu boca y ahora detente. Quiero ver como despiertan los médanos de mi pecho. A qué saben? Cierra tus ojos y dime…Son acaso como los imaginabas? 

Sigue mi perfume. Sostén mi cintura en lo alto y vuelve a cotejar el mapa dibujado en mi vientre. Ya lo sabes, te acercas a un monte de manzanas verdes. Fragancia de mujer, sabor a mar, fruta madura que espera y se niega a caer.

Sigue mi perfume. Otra vez las violetas en mis muslos. Tímidas y ocultas floreciendo en la comisura de tus labios.

Regresa a mis besos, te lo suplico…Silencia los gemidos del hambre y la sed. Que nuestros cuerpos se asemejen a dos manos unidas en oración y no repares un solo instante en morder mi fruta. Entra en el paraíso cuantas veces quieras. Ya no le temo al destierro.

Ahora eres tu quien huele a violetas, manzanas y mar.







Rita Mercedes Chio








jueves, 24 de septiembre de 2015

POEMA A LA LUNA




Y qué hay de ti, solitaria luna
Redondez de plata sobre las rías
Acuerdo fatal de los enamorados
Menguando el amor, de noche y de día.

Escalofrío del cielo, azul pertinente
Sereno testigo, de una travesía
Te riegan de versos, malditos poetas
Que aman a ciegas y luego te olvidan.

Cofrecillo de acero, para mis penas
Callado y seguro, el tierno secreto
Mis ojos te tocan, cuando despiertas
A la hora exacta, de recogerlos.

Y qué hay de ti, cuando mi canto
Dispersa el llanto, hacia las estrellas,
Navegas la ruta de los espantos
Perdida moneda, piadosa y serena.

Romántico broche sobre las aguas
Que mojan amores y flores de azahar
Anuncias la noche, sonriente y callada
Un poco doliente, un tanto cansada
De tanta mentira y de tanto rodar…











Rita Mercedes Chio
Derechos reservados

miércoles, 23 de septiembre de 2015

DANZA: TANGO ARGENTINO - VÍDEO


                         
                                                                   

martes, 22 de septiembre de 2015

LLORONA - SLIDEBOON - LINK


                                              

ADAGIO - Palabras de amor

                                                          
                                                

Mansas golondrinas recostadas en la mejilla del atardecer…

Tu mano no pudo sostener el dolor de mis ojos cerrados y caí en brazos llenos de espinas, ajados, sedientos de pecados mundanos.

Una alondra anida en el cuenco del asombro, murmullo del pasado que eleva mis latidos hasta desaparecer en nieblas cerradas, húmedas, ciegas.

Animal lastimado a la vera de la vida. Sin ti, lamo la espalda de quebrados espejos.

Adagio... Un solo y escaso minuto se eterniza esclavo en el vórtice cerrado, que alguna vez nos mostrara la luz de un amor más allá del tiempo.

Abrázame con la palidez de una palabra piadosa. Perdona el temblor del miedo, el aroma de otro hogar en mi carne.

El rostro del engaño se aferra a la mirada que oculto. Abajo donde miro, ya no hay flores, sonidos y cascadas. Solo un pájaro sin alas, bebiendo la sangre de mis lágrimas.

Adagio. Tú me olvidas y yo trago lentamente, una a una, las estrellas que se deslizan de un cielo que no pudo ser.

Veo como te alejas. Veo como muero, de rodillas sobre la inconmensurable debilidad de la carne. Recojo los cristales rotos y los aprieto sobre mi pecho denudo.

Adagio. 









Rita Mercedes Chio
(Argentina)

LA AUTORA DEL BLOG 2015

Rita Mercedes Chio Fotografías - FELIZ PRIMAVERA

                                                                       






QUÉ SERÁ DE TI...(Roberto Carlos) - VÍDEO


                                                                   
                                                                     

sábado, 12 de septiembre de 2015

"Guitarra suena más bajo" - NICOLA DI BARI


                                         

DIME - (Poesía)

                                                                      


Y dime tú, qué hago
cuando florezca el cerezo
cuando la lluvia trasmute
el recuerdo de algún beso
y se apague lento
el candil de tus ojos
y tu espalda se aleje
por la mismas flores
que ciego de amor, recojo.

Y dime que tú, qué digo
cuando la luna se encienda
rota y quebrada,
de tanto llanto, de tanta pena
ansiosa mariposa de la noche
sobre aguas tan frías
en mi cuerpo de arena.

Y dime tú,
gaviota pasajera
cual es el ancla que no te he dado
tu fruta fresca, aun merodea
en la azul noche, de los pecados.

 Y dime tu, pequeño amor
qué haré, cuando no vuelvas…
Como un muelle abandonado,
como una barca sin sus velas,
naufragar en el destino,
o morir con la marea?








 Rita Mercedes Chio