miércoles, 14 de enero de 2015

"PAISAJE" POR VICENTICO Y FOTOMONTAJES.

               

                                                                 

BENITO LERTXUNDI: "BALDORBA" - Trubuto a mi madre

 
        Homenaje a la tierra de mi madre, en el aniversario de su                       fallecimiento. 

                                                             

domingo, 11 de enero de 2015

TORMENTA DE VERANO

                                                            


Quietud que ahoga
un trino lejano, débil.
Las delgadas figuras de los molinos
se apagan, una a una.

Al atardecer calla el lamento
del pájaro en el bosque.
Se inclina la mies,
la roja amapola.

Una negra tormenta amenaza
sobre la colina.
El antiguo canto del grillo
perece en el campo.

Ya no se mueve el follaje
del castaño.
En la escalera de caracol
susurra tu fino vestido .

En silencio alumbra el candil
la habitación oscura;
una mano plateada
la apaga.

Quietud del viento, noche sin estrellas.








"SEMBRANDO"



En mi tierra fecunda
Castillos y retoños…
Tu boca amarrada
Loca, descontrolada
La rosa de otoño.

Encajes que caen
Tibia vergüenza
Perlas voladoras
En la dulce hora
De tu presencia

Danza de caderas
Sedas y marfiles
Huracanes de pudor
Palabras con amor
Gemidos febriles.

En mi tierra fecunda
Narciso enclavado
Cuenco dispuesto
Suave y abierto
Valle enamorado.

Melodía del cosmos
Un grito final
Estrellas que chocan
En el boca a boca
Pecado terrenal.

En mi tierra fecunda
Surco de mujer
Cántaro, vertiente
Aguas ardientes
Primavera y placer.



Rita Mercedes Chio
(Argentina)

"POEMA SIN NUMERAR" - TRIBUTO A LOS GRANDES POETAS.



Puedo escribir los versos
Más locos esta noche...
Seda blanca el papel
Fina letra, su broche.

Oscuras golondrinas
En las 70 flores, de mi único balcón
No sabes que la princesa está triste?
Ni virgen, ni mozuela, 
no cree en el amor

Ya no duermo en una cama
Mucho más azul que el mar
Querer y no poderlo decir
Hace doloroso el amar...

Bajaré la lámpara un poco más
Ahora que la noche está estrellada
Recordar cuanto lo quise
Tal vez, tal vez no sirva de nada

Qué tendrá la princesa?
Harta de que la lleven a río
Hombres necios que juzgáis
Y luego lloráis lo perdido.

Tiritan azules, los astros a lo lejos
Y un poema sin numerar
Guarda el sabor de haberlo querido
Sobre las erizadas olas del mar.




Rita Mercedes Chio
Derechos reservados

lunes, 5 de enero de 2015

PLACER Y MIEDO: SÍNDROME DE ESTOCOLMO - PROSA

PLACER Y TEMOR
SÍNDROME DE ESTOCOLMO?
(Psicología y espanto)
                                                       

A veces siento miedo de mí. Un temor que se asoma en sueños, lleno de persecuciones, palabras que no entiendo, idiomas desconocidos para mis oídos.
Corro por un campo algo desierto y ni siquiera tengo donde esconderme. Una pesadilla recurrente que deviene de épocas remotas, inclusive, que yo no viví.


Como en la novela de Jerzei Kosinski, "El pájaro pintado", soy la niña de la Polonia Oriental, que no tiene raza ni religión definida, se camufla para no ser reconocida y tratar de sobrevivir a duras penas, en la segunda guerra mundial. Es ahí donde la memoria de mi cuerpo, resucita algunas manos sedientas recorriendo mis pequeños pechos, bocas hambrientas, prendidas en la fragilidad de mi cuello. Suena horrible, tal como cuando leí el libro y lloré ante aquella historia algo biográfica, que Jerzei luego desmintiera.


La pesadilla me ahoga, empapa mis sábanas, moja mi cabello, agita mi respiración y aunque sé que estoy soñando, no deseo despertar...Un extraño placer se adueña de la víctima, de la niña, de mi presente.


Gozo con el costo de la supervivencia, los ojos que se clavan en mis rosados senos, el sonido de las armas que caen al suelo y el gemido de un soldado sobre mis labios.

Mi vida en sus manos, sus manos tan asustadas como mi respiración. Pongo resistencia y luego comprendo que ambos estamos tratando de sobrevivir. Me entrego al furioso placer que aromatiza la gramilla de mi pelo, me siento adulta y hasta le pido más, mucho más...Luego, la culpa y despierto con el pecho húmedo, ardiente, satisfecha.



Rita Mercedes Chio 
Derechos reservados

DANZA FOLCLÓRICA ARGENTINA: "MALAMBO"

 

                                                                     


Hay una gran variedad de ritmos folclóricos en Argentina, muchos de ellos representan cada zona o Provincia.

El Malambo del norte, como el del sur, es interpretado como un alarde del hombre, en sus destrezas, creatividad y elegancia. Se baila con zapateo, solista en grupal. Una categoría que también se presta a competiciones y certámenes. 


Rita Mercedes Chio

RUSIA - TRIBUTO A MI ABUELA

   

                                                                   

AMOR, ODIO, AMOR

                                                            
Como la vida y la muerte, el amor y el odio. Hermanos que se validan el uno al otro.

Hijos de Dios todos…Los sentires, los humanos, la carne, el alma, los vientos, la nieve, la flor que amanece entre tus besos.


El llanto del hambre, los cristales conteniendo el champagne de una promesa, el orgasmo de los jazmines de tu jardín, preñado de aromas inalcanzables.


La desnudez de la fuente, que chorrea sonidos de manantiales, como mis propias venas, abiertas de amor ante una simple mirada en el espejo de tus ojos.


Amaos los unos a los otros! Pero cuantas veces he muerto en las cruzadas que enarbolaban cruces humanas, sedientas de almas diferentes?


Amaos los unos a los otros! por siglos en mis oídos. Hasta que el ronquido de la metralla, despertó con una mera orden y ahora, quién despierta los muertos de amor, de terror, de locura o de fe?
Amo y odio.


Ambos sentimientos se entrelazan en una erótica danza que usa mi cuerpo como escenario. A veces, a sala llena, otras, solo para mi.
Y tu…y tu siempre dispuesto a compartir el ADN del placer entre mis brazos. Ramas que se abren como cuando las azota la furia de una tormenta de pecados. Hombre, mujer, hijos del Padre, con permiso para gozar, sufrir y volver a gozar.


Y la rosa se enamora de otra rosa, los lirios se buscan entre sí... Será porque no tienen que parir desengaños?
Como la vida y la muerte, juntas de la mano, hermanadas, las penas que nos regalamos a diario, vuelven a besarse en secreto, como en un cotidiano incesto.






Rita Mercedes Chio
D. Reservados