domingo, 22 de noviembre de 2015

lunes, 2 de noviembre de 2015

EL ALA DERECHA DE LA MARIPOSA



En la palma de una mano,
agoniza, débil, etérea,
pero no lo sabe.
Es como el tiempo de las alegrías
o el tiempo de las desdichas,
breve, inevitable.

No comprende en qué caso
la eternidad tiene sentido.
A veces,
en unos segundos de amor eterno
o tal vez, en cien años de soledad.

Lo infinito se viste de azul
y grita estrellas en el cosmos.
Es tan vieja como la muerte,
con tan solo unas horas
de vuelo rasante
sobre la piel de los sueños.

No importa quien la contempla,
Dios no detiene los relojes.
Dios equilibra lo que emerge,
lo que nace con aquello
que tan solo se transformará.

Ella en la palma de una mano,
y su ala derecha,
derramando colores
sobre la calzada.
A escasos metros,
cae abatido un delincuente,
se escucha el chillido
del recién nacido,
la risa del joven enamorado
y el tintineo de escasas monedas
a los pies de un mendigo.

Vida, muerte, destino.
El hombre la observa,
agradece no ser mariposa
y ella no lo sabe.
Suenan las sirenas,
canta un ave
en el balcón número setenta,
un barrilete se suicida
soltándose de la cuerda
y el niño de la vuelta,
roba algunos centavos
en la fuente de los viajeros.

La vida cae en picada
allí donde su alita perdida
se mueve a voluntad del viento.
Vuela sola…Más,
olvidó su corazón
en la palma de una mano cualquiera.
Vida, muerte, destino.





Rita Mercedes Chio
D. Reservados

"POEMA 20" DE NERUDA EN LA VOZ DE GIAN FRANCO PAGLIARO


                                                                 

martes, 27 de octubre de 2015

VÍDEO: Gian Franco Pagliaro: "Versos para ti"


                                                                 

CUANDO DIGO QUE TE AMO



Cuando digo que te amo,
Sin la melodía de un adolescente
Es mi piel, la que sospecha
Estar ajada y floreciente
Para iniciar la aventura
De dos locos,
Afanosamente fragantes
Entre la vida y la muerte.


Cuando digo que te amo
Sin testigos ni estridencias
Pongo a prueba mi conciencia
Como un pájaro en pleno vuelo,
Veo en tus ojos mi cielo
Y en el llano, la prudencia.


Y si aceptas mi incordura
Las flores que no he cosechado
Mis olvidos sin remedio
O el sabor de mi pasado,
Es posible un largo viaje
Juntos, quejosos y de la mano.






Rita Mercedes Chio
Derechos reservados.

jueves, 22 de octubre de 2015

sábado, 26 de septiembre de 2015

viernes, 25 de septiembre de 2015

COMO GRENOUILLE (Erotismo)


                                 Sigue mi perfume. Comienza por las tibias violetas de mi cuello, baja lento, entreabre la puerta de tu boca y ahora detente. Quiero ver como despiertan los médanos de mi pecho. A qué saben? Cierra tus ojos y dime…Son acaso como los imaginabas? 

Sigue mi perfume. Sostén mi cintura en lo alto y vuelve a cotejar el mapa dibujado en mi vientre. Ya lo sabes, te acercas a un monte de manzanas verdes. Fragancia de mujer, sabor a mar, fruta madura que espera y se niega a caer.

Sigue mi perfume. Otra vez las violetas en mis muslos. Tímidas y ocultas floreciendo en la comisura de tus labios.

Regresa a mis besos, te lo suplico…Silencia los gemidos del hambre y la sed. Que nuestros cuerpos se asemejen a dos manos unidas en oración y no repares un solo instante en morder mi fruta. Entra en el paraíso cuantas veces quieras. Ya no le temo al destierro.

Ahora eres tu quien huele a violetas, manzanas y mar.







Rita Mercedes Chio